Sobre la eliminación

por Benjamín de Buen @bdebuen

Pasan los días y queda un malestar amortiguado únicamente por el colchón anímico de las elecciones en México.

Pensamos que ya usamos todas las explicaciones para cada eliminación y, sin embargo, ahora hay una nueva: en el futbol somos simplemente inferiores.

Pienso que los aficionados tenemos derecho a perder la mesura a la hora de hacer valoraciones y por ello pregunto: ¿qué pinche explicación es esa? Es una explicación inaceptable. Con esa explicación, no hay motivos para seguir compitiendo.

A la selección no le faltó técnica ni habilidad para derrotar a Brasil. Nosotros, al igual que ellos, hemos jugado futbol desde la cuna, hemos convertido cada espacio abierto en cancha, cualquier objeto en poste de portería o en balón. Estamos obsesionados con el futbol. ¿No nos formamos en canchas de tierra? Lo que le faltó a la selección fue competitividad. No bajar los brazos, no agachar la cabeza por un gol en contra.

Quién sabe si este entrenador sea el culpable o no. Se dice que tiene habilidades tácticas. La táctica se valida en las victorias, que no llegaron. No conozco una táctica que sirva para perder.

Los números de Osorio son buenos, en general, pero los números miden todos los partidos como si fueran iguales. Si se trata de irse a números, México no metió gol en los últimos 180 minutos del mundial y recibió cinco goles.

Ochoa fue el crack de esta selección.

A otros equipos, como a nosotros, les llegó el vaporcito de las posibilidades, vieron que los grandes no son tan grandes. A nosotros nos llegó demasiado pronto, en el primer partido. Después se esfumó.

Me molesta la mesura ante el resultado. Cuatro años de nuestras vidas son cada vez más valiosos. Llegamos a 32 años sin pasar de ronda y no puedo más que pensar en las palabras de Einstein que decía, “la locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes”. Se nos va la vida esperando.

Hace muchos años fui a un casino y gané en la primera apuesta. Me enganché y al final salí más pobre que cuando comencé. Así me siento también ahora que, a pesar de haber iniciado con una victoria histórica, terminó el mundial para México en octavos de final.