Bienvenida la Regla de Menores

Por: Olivia Betancourt Mascorro.

La formación de jugadores jóvenes es una de las preocupaciones que recurrentemente aparecen. La escuchamos cada vez que la selección nacional no cumple con las expectativas generadas y más desde que hemos visto cómo los jugadores extranjeros han predominado en las nóminas de los equipos de la Primera División, primero, gracias a la regla 10/8, y después, debido a su versión levemente atenuada, (9/9) que reducen los espacios para la participación de los futbolistas mexicanos en la Liga MX.

Enrique Bonilla, Presidente de la Liga MX, afirmó en su momento que la Regla 10/8 topaba la presencia de extranjeros y en consecuencia daba oportunidad a los jugadores nacidos en México para que tuvieran actividad en los partidos, pues por virtud de esa medida un equipo ya no podía dejar fuera a jugadores nacidos en territorio mexicano. Cuando de cara al torneo Apertura 2017 la regla se modificó para quedar 9/9, es decir, nueve mexicanos y nueve extranjeros, una vez más Bonilla precisó que el objetivo era darle más oportunidades a los jugadores jóvenes mexicanos de demostrar que están igual o mejor preparados que los extranjeros.

Supuestamente bajo la misma lógica de promover al talento surgido de nuestro país, a partir del torneo que recién comenzó hace dos jornadas se volvió a instaurar una norma que castiga a los equipos que no den minutos de juego a jugadores menores de 20 años. La introducción de esta regla, que se conoce como Regla 20/11 o Regla de Menores, pareciera que tiene el objetivo de impulsar que los equipos se aboquen a la formación de jóvenes y que les den la oportunidad de debutar en el primer equipo. Se trata de una norma que establece lo siguiente: todos los equipos tienen obligación de poner a jugar, durante la mitad del tiempo de duración de los 17 partidos que disputen en fase regular, a futbolistas que no hayan cumplido veintiún años de edad.

Esta Regla ya se había aplicado. Tuvo vigencia entre el Apertura 2005 y el año 2011, con la idea de potenciar el trabajo de las fuerzas básicas. Vale decir que jugadores como Andrés Guardado, Guillermo Ochoa y Javier Chicharito Hernández, fueron beneficiarios de su implementación.

Debo decir que celebro el regreso de la Regla de Menores porque obliga a que los jugadores jóvenes sumen minutos. A diferencia de la Regla 9/9, la de menores sí contribuye a fomentar la formación de los jugadores de las fuerzas básicas. Considero que la Regla 9/9 se contrapone a la Regla de Menores, es decir, que mientras ésta apunta a darle cabida a los noveles, aquélla termina por restringirles espacios desde el momento en que en la alineación inicial de cada partido se vuelve irrelevante la presencia de jugadores formados en el futbol nacional.

Si realmente se desea debutar a más mexicanos, entonces el número de extranjeros debe disminuir. Sólo así podremos saber si el hecho de que los líderes de goleo sean habitualmente no nacidos en México obedece a la baja competitividad de los que aquí se enseñan a jugar o a que hay normas que artificialmente fomentan la importación de futbolistas.

De nada servirá la Regla de Menores si los clubes no fomentan el futbol infantil y juvenil, si no van en busca de jóvenes a las ligas amateurs o incluso a las calles. Las fuerzas básicas deben ser la base piramidal de todo equipo de primera división, son para formar. Y si no hay convicción de apostar por la juventud, entonces después nadie deberá quejarse de que la selección nacional no logre ir más allá de la misma instancia en la que está estancada hace siete mundiales.

Llama la atención la entrevista que el formador argentino Rubén Rossi concedió en abril de este año a Fox Sports, en la que explica que el futbol se ha venido devaluando y sostiene que en el futbol infanto-juvenil se compite para aprender a jugar, no para aprender a ganar, y en esa búsqueda desesperada por el triunfo en sí mismo se pierde de vista el objetivo que es la formación del futbolista. Rossi aludió a una frase que el ex futbolista Carlos Peucelle solía afirmar: “el del fútbol es un futuro trabajo al que se llega jugando y se pierde si se empieza trabajando”, y complementa Rossi, “lo que observo hoy es que se habla de trabajo, trabajo y trabajo, entonces comenzamos a tener problemas en la formación de los niños que después se trasladan en la adolescencia, porque cuando llega el momento de conceptualizar no lo sabemos hacer. Hay tres cosas fundamentales y son la base de un jugador de futbol. El jugador debe aprender a percibir, analizar y ejecutar y esas tres cualidades sólo se dan en un contexto lo más parecido a un juego real…”.

Bienvenida la Regla de Menores. Pero su entrada en vigor no basta. Falta que en las fuerzas inferiores verdaderamente se forme, y no se deforme, al talento en ciernes.

 

Foto: mundofutbolbase.es