Hacia la modernización de los estadios de futbol. Parte 1

Por: Olivia Betancourt Mascorro.

En los últimos años, en algunos países, incluido México, se advierte una tendencia hacia el mejoramiento de los estadios de futbol convirtiéndolos en santuarios no sólo de entretenimiento sino también en una suerte de espacios para actividades comerciales diversas. Algunos clubes por fin empiezan a comprender que los estadios también pueden ser recintos multifuncionales. En Europa ya lo entendieron. Incluso, anualmente se lleva a cabo el evento The Stadium Business Design & Development Summit, en el que como su nombre lo indica, se reúnen los profesionales en diseño, construcción y desarrollo de la siguiente generación de estadios de futbol en el mundo.

El objetivo del evento es que los estadios generen más ingresos y que buena parte de estos sean independientes de los eventos deportivos. Por ejemplo, en Estocolmo se encuentra el Tele2, una de las multiarenas más modernas del mundo, inaugurada el 24 de agosto de 2013 y merecedora de un premio por ser el mejor lugar de encuentro, compitiendo con el Madison Square Garden de Nueva York y el estadio Wembley de Londres. La construcción de un espacio como este ha traído más de 2.5 millones de visitantes al año por su multifuncionalidad, pues ahí se pueden celebrar conciertos, cuenta con salas de boliche, bares, exhibiciones, deportes sobre hielo y, por supuesto, el futbol. La inversión fue de 292 millones de euros. ¿A qué le apostaron con el diseño de un espacio como el Tele2? Al contenido. No hay más. Había que traer otro tipo de atracciones además del futbol, con el propósito de incrementar el número de turistas en Estocolmo.

En España, el Santiago Bernabéu, propiedad del Real Madrid, atrae millones de visitantes en el famoso Tour que conduce a los visitantes a los lugares más emblemáticos del club, como la exposición de trofeos y la diversidad de objetos que son propiedad del mismo, así como algunos contenidos audiovisuales que se pueden observar en las pantallas de sus salas. También cuenta con una zona comercial.

El Camp Nou es otro de los estadios atractivos, sobre todo porque en el Museo del FC Barcelona se pueden apreciar los balones y botas de oro ganados por Messi. Es el estadio más grande de Europa, con una capacidad situada en la raya de los 99,000 espectadores. El Tour conduce a la zona de vestuarios, la sala de prensa, entre otros atractivos.

Pues bien, ¿de dónde provino el modelo a seguir en esta modernización de estadios? Sin duda, de Estados Unidos, país en el que el deporte más lucrativo es el futbol americano, no sólo por la gran audiencia de que goza, sino por los acuerdos millonarios de transmisión televisiva de todos los partidos de la liga a través de varias cadenas que compiten entre sí, como también los anunciantes que pagan millones de dólares por insertar publicidad en el Super Bowl, sin dejar de lado el boletaje, que en otros deportes se ha vuelto sólo una fuente marginal de ingresos. El negocio de la NFL está en los estadios. Además de contar con grandes equipos, se trata de que estos recintos deportivos generen ganancias.

Una encuesta realizada por Sportfacts a finales de 2017, levantó una muestra entre fanáticos de todos los equipos para determinar cuál es el estadio que ofrece la mejor experiencia de la NFL. El mejor fue el AT&T Stadium de los Dallas Cowboys, pese a que no han ganado un Super Bowl desde hace más de 20 años, lo que demuestra que la afluencia no sólo es motivada por los éxitos deportivos sino que también puede ser propiciada por la experiencia y por la tecnología de punta que este estadio posee y que contribuye al espectáculo que se crea para apoyar al equipo.

Hasta ahora la NFL sigue siendo el negocio deportivo más importante de Estados Unidos, que dicho sea de paso, ha puesto sus ojos en México como parte de su crecimiento, no sólo por la transmisión de los partidos en televisión abierta y de paga, sino también por darle continuidad a la celebración de un partido de temporada regular en el Estadio Azteca para conformar una base de fans que logre incrementar aún más las ganancias. Resulta impactante el efecto social que provoca un evento como el Super Bowl en nuestro país. El 19 de noviembre de este año se llevará a cabo el duelo entre Chiefs y Rams en el segundo Monday Night Football que se disputará en el Estadio Azteca. Es un hecho que en nuestro país la NFL tiene un gran número de fans.

Parece que en México no se quieren quedar atrás en cuanto a la modernización de estadios. A pesar de que vamos lento, algunos empresarios del futbol empiezan a entender esta modernización. Se trata de que los estadios sean más sustentables, además de que el espectáculo sea atractivo pero no solo el día del juego (matchday), sino todos los días.

En el país, tenemos aproximadamente 31 estadios de las dos máximas divisiones del futbol profesional. Los tres de mayor capacidad son el Azteca con 87,000; le sigue el Olímpico Universitario con 63,186; y el Jalisco con 56,713. En este proceso de modernización, tenemos cuatro estadios ejemplo (y no, ninguno de estos cuatro es el Estadio Azteca): el Omnilife, el BBVA Bancomer, el Territorio Santos Modelo y el recién renovado Nemesio Díez, los cuales aprovechan sus instalaciones para congresos, tours, restaurantes, centros comerciales, bares, entre otros.

El BBVA Bancomer, perteneciente al Club Monterrey, tuvo una inversión de 200 millones de dólares. El estadio es uno de los más modernos que se han construido en México. Es un proyecto que el Club compartió con FEMSA y que se caracteriza por contar con una gran infraestructura y tecnología que sirve también para celebrar otro tipo de espectáculos.

El estadio Omnilife tuvo una inversión inicial de 149 millones de dólares, y tiene una capacidad de casi 49,850 personas. El Territorio Santos Modelo, del Club Santos Laguna, costó 100 millones de dólares, tiene una capacidad para 30,000 personas y sustituyó al Estadio Corona.

StadiumDB, una base de datos que cada año establece el ranking de los mejores inmuebles deportivos fundamentado en la opinión de la gente, en 2017 colocó al Nemesio Díez como uno de los mejores, no obstante que se trató de una remodelación, misma que costó alrededor de 43.2 millones de dólares. En los últimos dos años, esta base ha colocado a estadios mexicanos como nominados.

Los estadios son un gran negocio cuando brindan experiencias distintas que puedan llenar esos asientos que muchas veces un partido de futbol no logra. La clave se halla en la multifuncionalidad dotada de la mejor tecnología. El modelo norteamericano se vuelve el referente a seguir. El enfoque de realizar eventos y/o espectáculos que no solo tienen que ver con el futbol, tales como conciertos, tours, entre otros. La disponibilidad de que siempre estén abiertos es un aspecto adicional, lo que vale la pena es entender que la rentabilidad de una inversión como esta reside en el uso comercial. La experiencia que un recinto deportivo ofrezca es lo que realmente le traerá ganancias, pero también generará en los aficionados del equipo de que se trate una mayor identidad y empatía.